¿Cómo es este colágeno? ¿Funciona, no funciona?

El colágeno es una de las palabras más repetidas en el mundo de la cosmética y el cuidado de la piel. Promete firmeza, elasticidad y un aspecto más joven. Pero, ¿funciona realmente? La respuesta es que depende… del tipo de colágeno.

Las formas más comunes de colágeno en cosmética son el hidrolizado y el nativo (natural). El colágeno hidrolizado es una proteína que se ha descompuesto en moléculas más pequeñas -péptidos- para que pueda penetrar más fácilmente en la piel. Es estable y suele utilizarse en cremas o suplementos. Sin embargo, su acción es más indirecta: ayuda a la piel, pero no tiene un efecto inmediato.

En cambio, el colágeno nativo (también conocido como no desnaturalizado) conserva su estructura natural de triple hélice. ¿Qué significa esto? Es más parecido al colágeno que se encuentra en nuestra piel. Actúa principalmente en la superficie, formando una capa protectora que favorece la regeneración, hidrata y mejora el tono de la piel; los efectos suelen ser visibles de inmediato.

¿Y si añadimos oro coloidal a la mezcla? Es un ingrediente que potencia aún más los efectos del colágeno: tiene un efecto antiinflamatorio, iluminador y ayuda a que los principios activos penetren profundamente en la piel.

En resumen: el colágeno funciona, pero es importante cuál elijas. En nuestros cosméticos, confiamos en el colágeno nativo en dúo con el oro, para obtener resultados reales y un cuidado de lujo que tu piel adorará.